Liberándote de las cadenas del consumismo
‘No te preocupes demasiado por conseguir cosas nuevas, ya sea ropa o amigos…. Vende tu ropa y preserva tus pensaminetos.’ ~Henry David Thoreau
Post escrito por Leo Babauta.
No somos consumidores. Somos personas.
Nosotros no vivimos nuestras vidas con el objetivo de ganar dinero para apoyar nuestros hábitos de consumo, o una gran casa y dos coches, o vidas alimentadas por el lujo y el entretenimiento.
No vivimos para mantener a las empresas. Y, sin embargo, si fuéramos observados, por alguién ajeno a nuestra sociedad, le parecería que lo estamos.
Pasamos nuestras infancias — años preciosos pero demasiado fugaces — en las escuelas orientadas a darnos la mejor oportunidad de conseguir un trabajo. Tras graduarnos somos presionados para ir a la universidad (adquiriendo una enorme deuda en el proceso) para que podamos tener la mejor oportunidad de conseguir un empleo bien remunerado. Entonces nos despedazamos los unos a los otros por conseguir los escasos trabajos bien remunerados, y los ganadores son recompensados con grandes casas, SUVsy un buen vestuario (y una enorme deuda con todo ello). Los perdedores están atrapados en trabajos de baja categoría que odian, envidiosos de aquellos que ven por la TV con vidas de lujo, comiendo comida basura barata y encasillados a comprar en las rebajas de las tiendas.
De todos modos, encontramos nuestro camino como consumidores. Y todo lo resolvemos a través del consumismo — cuando estamos estresados, compramos. Cuando queremos entretenimiento, lo compramos. Compramos comida embasada, arreglamos nuestra salud mediante la compra de ropa deportiva y equipamiento. Solucionamos nuestra deuda con la compra de libros de finanzas personales y pidiendo al banco una segunda hipoteca.
Nuestras vidas están sometidas a nuestros hábitos de compras. Somos esclavos de las empresas, haciendo un trabajo que odiamos por cosas que no necesitamos.
¿Qué pasaría si pudiéramos evadirnos de ellos?
¿Cual es la alternativa?
Lo divertido del asunto es que, hay millones de alternativas. Pero hemos sido adoctrinados para creer que solo hay un camino, que apenas podemos imaginar algo diferente.
¿Cómo sería la vida sin publicidad, centros comerciales, tiendas en línea, trabajando para grandes empresas, llevando grandes logotipos sobre toda nuestra ropa, teniendo el logo de Apple en cada uno de nuestros dispositivos, viendo películas y series de televisión desarrolladas por grandes empresas y diseñadas para las masas?
Sería mas tranquila, posiblemente, con más tiempo libre. Sin tener que comprar demasiado, trabajaríamos menos. ¡Qué concepto tan revolucionario! Y aún así: el desarrollo tecnológico no ha dado como resultado menos trabajo, sino más (una lectura obligada: Bertrand Russell de Elogio de la ociosidad ).[Lo traduciré en breve]
Deberíamos de estar mas enfocados en las personas en lugar de en las cosas. deberíamos ser más sanos, así como (probablemente) movernos más, salir al aire libre, comer menos comida basura y más comida de verdad.
Todo esto es una idealización, por supuesto, pero es una alternativa que podría pasar. Primero tenemos que liberarnos de nuestra mentalidad consumista.
Pasos a la Libertad
En primer lugar debemos ser más conscientes de lo que se ha hecho a nuestras mentes.Cuando vemos un anuncio en la televisión, en una película, en la web, ¿a qué nos instan cuando nos la ponen delante? ¿Por qué vemos la publicidad en primer lugar? ¿Podemos evitarla?
Mira menos la televisión. Evita los centros comerciales y las compras. Bloquea la publicidad de Internet (y sí, he escuchado los argumentos sobre el robo de dinero de los productores de contenidos, y no me convencen — Yo hago dinero sin publicidad).
Compra menos. Cuando te urja comprar, considera si es un verdadera necesidad o solo un capricho. Aprende a estar contento con la vida tal como es, en lugar de querer comprar cosas para hacerla mejor.
Si hay alguna cosa que verdaderamente necesites, considera pedirla prestada, hazla tu mismo, o encuentralá de segunda mano. Si lo compras nuevo, intenta comprarlo a una persona real en lugar de a una corporación — a un pequeño empresario o a un artesano. Puede ser más caro pero a veces lo barato puede salir caro después de todo.
Se creativo. Encuentra formas gratuitas de entretenimiento. Forma una cooperativa de creativos y trabajadores en lugar de una empresa. Comparte recursos, desde librerías a casi cualquier otra cosa.
Aprende a construir cosas, a coser, cocinar y cultivar. Es tecnología antigua, pero todavía funciona. Es muy sencillo y es todo lo que necesitamos.
Evita los valores de las empresas, del consumo y el deseo.
Libérate. Te lo mereces.
‘¡Debe de haber algo más en la vida que tenerlo todo!’ ~Maurice Sendak
Original aquí.
